Las riquezas minerales de la República democrática del Congo se han
convertido en la fuente del sufrimiento y la desgracia de su población, sobre
todo en el este del país. Parece increíble pero es verdad. Congo, considerado
uno de los países más ricos del mundo en cuanto a recursos naturales se refiere,
ocupa los últimos puestos de todos los rankings de desarrollo humano. La inmensa mayoría de sus más de setenta
millones de habitantes vive con menos de dos dólares al día. Los ricos recursos mineros, hasta ahora, sólo han generado pobreza y
enormes sufrimientos a la población. La explicación está tanto en la avaricia de los propios congoleños como
en la injerencia extranjera.